SENSEI LUIS LEMOS Y SENSEI MATIAS LEMOS PARTICIPARON DE LA APERTURA DE LA MUESTRA FOTOGRAFICA Y AUDIOVISUAL POR LOS 140 AÑOS DE INMIGRACION JAPONESA A LA REPUBLICA ARGENTINA

  

En el marco de las actividades conmemorativas por los 140 años de la inmigración japonesa en la Argentina, el Sensei Luis Lemos, 8º Dan Kyoshi, y su hijo y discípulo Matías Lemos, 4º Dan, participaron de la apertura de una importante muestra fotográfica y audiovisual dedicada a la historia, la memoria y el legado de la comunidad japonesa en nuestro país.

La ceremonia de inauguración tuvo lugar en el Museo de la Inmigración, en la Ciudad de Buenos Aires, y contó con la presencia de numerosas autoridades, representantes de instituciones japonesas nikkei, referentes de la comunidad y destacadas personalidades vinculadas a las relaciones entre Argentina y Japón. Entre las autoridades presentes se destacó especialmente la participación del Embajador del Japón en la República Argentina, Su Excelencia Yoshitaka Hoshino, quien acompañó esta significativa celebración de los 140 años de historia compartida entre ambos países. La apertura constituyó un importante punto de encuentro para la comunidad japonesa y argentina, reuniendo en un mismo espacio a representantes de distintas generaciones e instituciones que, a lo largo de décadas, han contribuido al desarrollo, preservación y difusión de la cultura japonesa en la Argentina.

    

La exposición propone un recorrido por los 140 años de presencia japonesa en la Argentina, a través de fotografías, documentos, testimonios y material audiovisual que permiten conocer diferentes momentos de la historia de la inmigración japonesa y de las generaciones que fueron construyendo la comunidad en nuestro país. Más allá de los documentos históricos, cada imagen y cada objeto representan historias personales y familiares: hombres y mujeres que dejaron Japón para comenzar una nueva vida en la Argentina, familias que atravesaron distintas épocas y generaciones que encontraron en este país un nuevo hogar sin abandonar sus raíces.

La muestra permite así comprender cómo, a lo largo de 140 años, la cultura japonesa fue incorporándose a la sociedad argentina mediante el esfuerzo de numerosas familias e instituciones. Escuelas, asociaciones, kenjinkai, organizaciones culturales y deportivas y diferentes entidades de la colectividad fueron construyendo, generación tras generación, una presencia japonesa que hoy forma parte de la diversidad cultural de la Argentina. La participación de Sensei Luis Lemos y Sensei Matías Lemos, tuvo además un significado especial por su trayectoria vinculada a la cultura de Okinawa y al Karate-Do tradicional. Sensei Luis Lemos es 8º Dan Kyoshi de Okinawa Karatedo Shorin Ryu Taishinkan, Director General del Taishinkan Chikara Dojo Argentina, presidente de la Organizacion de Karatedo y Kobudo Okinawense de Argentina, y una de las figuras con una extensa trayectoria en la difusión del Karate y la cultura Okinawense en nuestro país.

Su relación con las disciplinas de Ryukyu comenzó en 1983 y, desde entonces, ha desarrollado más de cuatro décadas de dedicación al estudio, la práctica y la transmisión del Karate-Do de Okinawa. A lo largo de ese camino ha recibido las enseñanzas de diferentes maestros y mantiene especialmente una relación directa con Oshiro Nobuko Sensei, 9º Dan, referente del Shorin Ryu Taishinkan de Okinawa. Esta trayectoria ha estado acompañada por un permanente compromiso con la preservación de la identidad y los valores tradicionales del Karate de Okinawa en el mundo. Actualmente, ese camino continúa también a través de Matías Lemos, 4º Dan y Subdirector del Taishinkan Chikara Dojo Argentina, quien representa una nueva generación dentro de esta línea de transmisión.

La presencia de ambos en la apertura de la muestra permitió, de esta manera, reflejar también una característica fundamental de las tradiciones japonesas y okinawenses: la transmisión de conocimientos y valores de una generación a otra. Uno de los conceptos centrales de esta celebración es precisamente el de legado. Un legado no está compuesto solamente por objetos, documentos o fotografías, también está formado por los valores, las enseñanzas, las costumbres, las historias familiares y las tradiciones que cada generación recibe de la anterior y tiene la responsabilidad de transmitir a quienes vienen después.

 

En ese sentido, la historia de la inmigración japonesa en la Argentina guarda una profunda relación con la filosofía de transmisión que existe dentro del Karate-Do. Los maestros transmiten sus conocimientos a sus discípulos. Los discípulos los estudian, los profundizan y, con el paso del tiempo, se convierten a su vez en responsables de transmitirlos a las nuevas generaciones. La participación conjunta de Sensei Luis y Sensei Matías Lemos en esta celebración constituyó una expresión concreta de ese principio.

Sensei Luis representa una generación que recibió el conocimiento directamente de sus maestros y que durante décadas trabajó para preservarlo y difundirlo. Sensei Matías representa la continuidad de ese camino y la responsabilidad de llevar ese legado hacia el futuro. Una comunidad construida entre generaciones. La apertura de la muestra permitió también poner en valor el trabajo realizado por miles de integrantes de la comunidad nikkei durante más de un siglo. Desde aquellos primeros inmigrantes hasta las generaciones actuales, la historia de la colectividad está marcada por el esfuerzo, la perseverancia y la capacidad de mantener las raíces culturales al mismo tiempo que se construía una profunda integración con la sociedad argentina.

  

En ese proceso, Okinawa también ocupa un lugar importante. La presencia de descendientes de Okinawa en la Argentina, junto con la difusión de sus expresiones culturales, artísticas y marciales, constituye una parte significativa de la diversidad que caracteriza a la comunidad japonesa en nuestro país. El Karate, el Kobudo, el Eisa, el Odori, el Sanshin, la gastronomía y otras manifestaciones culturales forman parte de un patrimonio que continúa siendo transmitido a las nuevas generaciones. Para el Chikara Dojo, la preservación de esos patrimonios constituyen una parte esencial de su actividad.

La presencia de las principales autoridades y representantes de la comunidad otorgó a la ceremonia un carácter particularmente significativo. El encuentro permitió compartir un momento de reconocimiento a quienes hicieron posible la construcción de esta historia y, al mismo tiempo, renovar el compromiso con las futuras generaciones. La presencia del Embajador del Japón, junto a representantes de las distintas instituciones nikkei, puso de manifiesto la importancia que tiene para la comunidad continuar fortaleciendo los vínculos entre Argentina y Japón. También permitió reconocer que la relación entre ambos países no se construye únicamente a través de los vínculos diplomáticos, sino fundamentalmente mediante las personas, las familias, las instituciones y las generaciones que durante décadas han creado lazos de amistad y cooperación.

   

La celebración de estos 140 años de la inmigración japonesa constituye una oportunidad para mirar hacia atrás y reconocer el enorme aporte realizado por la comunidad japonesa y nikkei a la Argentina. Pero también representa una oportunidad para mirar hacia adelante. Las nuevas generaciones serán las encargadas de mantener vivos esos valores y tradiciones, adaptándolos a los nuevos tiempos sin perder el vínculo con sus raíces.

Recibir, preservar, profundizar y transmitir. Cuatro conceptos que resumen una filosofía compartida tanto por quienes mantienen viva la memoria de la inmigración japonesa como por quienes trabajan diariamente para preservar las tradiciones de Okinawa. La apertura de esta muestra fue, en definitiva, mucho más que la inauguración de una exposición. Fue un encuentro entre pasado, presente y futuro. Un reconocimiento a quienes construyeron la historia. Una celebración de quienes hoy mantienen vivo ese legado. Y, sobre todo, una mirada hacia las nuevas generaciones que tendrán la responsabilidad de continuar construyéndolo.

140 años de historia, amistad y legado entre Argentina y Japón

Tradición que se transmite. Legado que continúa